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Nuevo CD de Mara Ros: Hija de Europa

PVP CD: 12 euros
Pedidos a:
Ediciones Nueva República
Apartado de Correos 44
08750 Molins de Rei [Barcelona]
Teléfono 678 379 061
Fax 977 803 190
pedidos@edicionesnuevarepublica.com
Producción: Tricolor [Barcelona], 2008
Jose Campos e Sousa: Rodrigamente Cantando
Puedes adquirir este cd aquíNuevo cd de Zeta Zero Alfa (Italia)


"ZANG TUMB TUMB" epopea futurista
"CINGHIAMATTANZA" il nuovo ballo buono per tutte le stagioni
"ASSO DI BASTONI" più caldo dell’inferno, più doloroso delle delusioni d’amore
"NEMICA BIANCA" e non dite che non velo avevamo detto
"NEL DUBBIO MENA" contro gli indecisi
"FARE BLOCCO" o ti bloccano
"PRESENTE!" l’hanno detto loro PRESENTE!
"SANTA TEPPA" piace veramente a tutti
"NELLA MISCHIA" qui ci divertiamo davvero
"NERO BIANCO ROSSO" questa la sapete già
"QUI CONTRA NOS" eh? allora? dici a me?
"SENZA SPERANZA" loro, non noi eccheccazzo
"FULIGINE" è tempo di schiarirsi la mente e partire dove ci avevano interrotti….
Pedidos en Perimetro
Radio Esparta: Programación

"El Desván Musical", Un espacio musical diferente y "nuestro".
De la mano del cantante y compositor Axis Mundi, todos los martes de 21.00 a 22.00 horas ininterrumpidamente, podremos degustar de los mejores "platos musicales" de nuestra música, en una apuesta de RADIO ESPARTA por la musica arraigada.
Axis Mundi, el nuevo fichaje de RADIO ESPARTA, conocido cantautor y compositor, llevará las riendas de este programa, que desea ser, la antena emisora de otro tipo de sonidos europeos denostados por la modernidad.
Mas información en Radio Esparta
Explicación detallada para poder escuchar RADIO ESPARTA, la radio disidente.
1.DESCARGANDO LA APLICACIÓN PARA ESCUCHAR RADIO ESPARTA
Radio Esparta es la radio disidente de la red que no trabaja por las ondas convencionales de frecunecia media, corta o larga, sino que es una radio digital, que trabaja por ahora en formato ".pls"
Esto quiere decir que trabaja bajo el soporte de la aplicación winamp, que convierte el formato digital de nuestra radio en un archivo de audio contínuo de un formato muy limpio.
La web de descarga del programa que necesitaréis es http://winamp.com
2. INSTALANDO EL PROGRAMA Y ESCUCHANDO LA RADIO
Una vez os hayáis descargado el programa, lo hayáis instalado (para lo cual no hace falta dar ningún dato, simplemente os saltáis esos pasos con la opción "send later" o "send me later" depende de la versión descargada) deberéis acceder al enlace de nuestra radio, aquí, en RADIO ESPARTA
Se os debería abrir una ventana solicitando la ejecución de un archivo de formato "*.pls" que es el que os hará escuchar nuestro programa.
Ejecutadlo y en breves instantes, cuando tengáis el "buffer" completo podréis disfrutar de nuestra radio, que esperemos, sea dentro de poco, tambien vuestra.
Espartanos

Yo, que mañana he de morir, escribo estas letras a la luz de una antorchas esperando que amanezca. Contemplo el resplandor de las estrellas, y su brillo es muy diferente de la lobreguez que envuelve a los cadáveres que se extienden frente a mí, los mismos que tiñen de rojo el barro que piso, y cuyo olor acre me repugna tanto como saber que mañana yo seré uno más entre ellos. Yo, Agatocles, soldado espartano, hago guardia en el desfiladero de las Termópilas, sé que hoy nos han rodeado, y que este lugar será mi tumba, y al pensarlo mi estómago se encoge de frío, como si la gelidez de la muerte quisiera invadir ya mi cuerpo. Por eso escribo con mi letra menuda, y al hacerlo mis manos dejan de temblar y siento que mis temores se difuminan. No, no intentar huir al resguardo de la oscuridad, en su lugar escribo, y estas letras hablarán por mí cuando yo esté muerto, ellas explicarán por qué acepto mi destino; sí, serán ellas las que darán cuenta de los motivos de los que aquí esperan la muerte.
De nosotros, los espartanos de la guardia del rey Leónidas, dicen que somos hombres justos, que fuimos elegidos entre aquellos que más despreciaban las riquezas y el lujo, y que nunca nos hemos dejado corromper por el oro, pero en verdad yo os digo que quien dice esto miente. En Corinto vimos por primera vez oro y plata en abundancia, y nos arrojamos sobre él ansiosos de botín, pero al poco vimos al hermano pelear con el hermano por una copa de plata, o a hombres que habían luchado codo con codo disputar por una esclava de ojos verdes. Leónidas nos vio poseídos por la codicia y nos convocó en el gora, allí arrojó lo que le había correspondido al suelo y dijo “Ahí tenéis mi parte, mataos por ella”. Los trescientos hombres de su guardia nos avergonzamos y nos desprendimos de nuestras riquezas de igual manera. Desde esa noche abandonamos los palacios de mármol y dormimos fuera de la ciudad, al cobijo de nuestras tiendas de lino. Todos los hombres del ejército de Esparta nos alabaron y dijeron: “Estos son hombres justos que no se dejan corromper”, pero se repartieron nuestro oro, y a nosotros no nos importó, porque habíamos visto el precio de la opulencia, y nos pareció tan alto que ni uno sólo de los trescientos tuvo ánimo para permanecer en la ciudad.
Por eso, cuando distinguimos a Jerjes en la colina vestido de seda engarzada con piedras preciosas, le despreciamos. Sin embargo, aquella misma tarde nos ofreció un carro cargado de oro a cambio de dejar el paso franco, y nosotros sentimos de nuevo el gusano de la codicia en nuestro interior, y creo que nadie se vio libre de desear esas riquezas, y abandonar el desfiladero y vivir, pero Leónidas se puso frente a nosotros. Él nos conoce y por eso no habló de honor, gloria, o patria, porque sabía que en esta ocasión esos términos sonarían huecos a nuestros oídos frente a la palabra vida. “Quizás alguno todavía desea vivir en Corinto”, dijo, “el que quiera puede coger su parte y abandonarme. Al que lo haga le recomiendo que cargue mucho oro para olvidar el rostro de los amigos que deja atrás, y le hará falta aún más para olvidar la sangre de los que morirán por su traición más allá del desfiladero”. Eso dijo, y luego guardó silencio, y nadie se movió, y ni uno sólo de nosotros arrojó las armas, y por un momento, sólo por un momento, nos regocijamos de estar allí junto a nuestro rey. Así fue, y quien diga lo contrario merece la muerte.
De nosotros, los espartanos de la guardia del rey Leónidas, dicen que somos hombres de gran valor, que no tememos la muerte y despreciamos el filo de las armas de los enemigos. Yo, en verdad os digo, que quien dice esto miente, que al ver las filas del enemigo erizadas de armas se nos encoge el corazón, y tememos el corte del acero y el dolor de las heridas, pero mucho peor que este dolor nos parece sufrir el desprecio del amigo que combate a nuestro lado, la vergüenza de la mujer que espera nuestro regreso, o el repudio del anciano que un día luchó por nosotros. Por todo eso dominamos nuestros temores y luchamos poseídos de una furia salvaje que resplandece en nuestros ojos, pero esa mirada no es de odio al enemigo, sino de espanto por saber que la parca camina siempre a nuestro lado y que cualquiera puede ser el próximo. Así es, y quien diga lo contrario merece la muerte.
De nosotros, los espartanos de la guardia del rey Leónidas, dicen que somos hombres leales y luchamos por la libertad de los ciudadanos helenos, por la justicia y la ley, pero en verdad yo os digo que quien dice esto miente. Mañana al amanecer embrazaremos nuestros escudos y, tras empuñar las lanzas, se escucharán nuestros himnos de guerra resonar en el desfiladero, y cargaremos contra las hordas de los bárbaros. Yo avanzaré hombro con hombro ocupando mi puesto en la falange cerrada, y sentiré el calor, la luz del sol, el olor del hierro, el sudor de los hombres, sabiendo que todo eso lo haré por última vez. Y mi lanza se llenará de sangre, y mataré diez bárbaros, o cien, o mil, pero esto valdrá de poco, por que mi vientre será atravesado por las lanzas del enemigo y moriré, pero no lo haré‚ por la libertad de los helenos, ni por la justicia y la ley, ni siquiera moriré por Esparta. Moriré por no verme esclavo, arrastrando la cadena de la servidumbre por los desiertos de Media; moriré por vengar a Agesilao, mi amigo, al que vi caer ayer atravesado por una flecha egipcia; moriré junto a Arquíloco, que me ha cubierto el flanco con su escudo en diez batallas, y mañana me lo cubrirá por última vez; moriré por Leónidas, que nos conduce a la muerte, pero al que le estamos agradecidos por que antes hizo de nosotros hombres.
Mañana, cuando la noche caiga, de la guardia del rey Leónidas sólo quedará un grupo de cuerpos sin vida, y después un puñado de huesos, y después un puñado de polvo, y después nada. Quizás entonces, cuando se haya olvidado el nombre de Esparta, e incluso el vasto imperio del Rey de Reyes haya sucumbido al olvido, alguien recordará nuestro sacrificio y verá que por nuestra muerte fuimos justos, valientes y leales, y todo lo que no llegamos a ser en vida, y entonces dirá: “los espartanos de la guardia del rey Leónidas murieron hace mucho, pero su recuerdo permanece inmortal”. Así será, y quien diga lo contrario merecerá la muerte.
Autor Pedro Herrasti. Extraido de la web: http://www.tallerdeescritura.com/librostaller/lib2001/2001_040.htm
Empecemos el año con buen pié... A pesar de todo

Escena extraída del guión de la película "Las Dos Torres", segunda parte de "El Señor de los Anillos", de JRR Tolkien:
Frodo: No puedo hacer esto, Sam.
Sam: Lo sé. Ha sido un error. No deberíamos ni haber llegado hasta aquí.... Pero henos aquí, igual que en las grandes historias, señor Frodo, las que realmente importan, llenas de oscuridad y de constantes peligros. Ésas de las que no quieres saber el final, porque ¿como van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser lo que era después de tanta maldad como ha sufrido?
Pero al final, todo es pasajero. Como esta sombra, incluso la oscuridad se acaba, para dar paso a un nuevo día. Y cuando el sol brilla, brilla más radiante aún. Esas son las historias que llenan el corazón, porque tienen mucho sentido, aun cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo, señor Frodo, que ya lo entiendo. Ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran. Pero no lo hacen: siguen adelante, porque todos luchan por algo.
Frodo: ¿Por qué luchas tú ahora, Sam?
Sam: Para que el Bien reine en este mundo, señor Frodo. Merece la pena luchar por eso.
Hobbit en concierto
Mas información en Casa Montag¿Quién es Axis Mundi?

¿Quién es Axis Mundi? ¿Quién es la persona que se desenvuelve tras este seudónimo artístico? ¿Cuáles son, desde el punto de vista del observador cercano, las motivaciones y principios que mueven a este autor?
Estas cuestiones, entre algunas otras, serían la concatenación natural de incógnitas elementales que cualquiera desearía despejar al encontrarse ante la coyuntura de describir al personaje. Ahondando en esta circunstancia, el realizar una valoración personal de alguien a quien se conoce, en mayor o menor medida, siempre entraña una cierta dosis de subjetividad, lo cual amplia el grado de complejidad a la hora de ponderar aquellos aspectos más reseñables.
Axis Mundi. El eje del mundo. Una locución latina tras la que se esconde un concepto nada mundano, designación de la que el protagonista sería sin duda el más ampliamente indicado para versar y explicar personalmente sobre su origen y justificación, como habitualmente le sucede.
El perfil humano de Axis Mundi, apreciado desde quien reconoce que tan solo percibe parcialmente algunas de sus facetas, pues nadie tiene abiertas todas las puertas de alma ajena, se caracterizaría como la de un joven discreto, de trato afable y cordial, correcto en las formas, pero ya intimando, abierto al tono jocoso, especialmente cuando la afinidad ideológica con el interlocutor transgrede cualquier barrera, y por supuesto, no exento de su cierta dosis de picardía.
Es indudable que su implicación en el activismo político condiciona su faceta artística, acompañando la música al ideal, en irremediable simbiosis, con unas arraigadas convicciones, en un medio especialmente hostil y poco predispuesto hacia ciertas posiciones, que sólo brotan al amparo del refugio proporcionado por las vivencias particulares y las reflexiones más íntimas. Quizá esa misma sensibilidad y afecto que surge espontáneamente en algún momento precoz de las vidas de todos aquellos que amamos profundamente a España.
Se vislumbra en sus creencias personales, como luego se refleja en sus trabajos y actitudes, un sentimiento de respeto y reivindicación de la Tradición, que en las tierras vascongadas representó secularmente una característica ancestral en su personalidad, muy ligada a la conservación de las raíces, que al menos hoy pervive en una parte de la sociedad, aún no impregnada de la degradación impuesta por el terror y la tergiversación del separatismo demencial y traidor. Derivado de ese mismo aspecto, apegado a la tierra vernácula, antaño aval de hidalguías y credencial de raigambre en la fe, procedería el afán por su parte en una reivindicación particular de la historia auténtica y escondida, del sentimiento de españolidad que tendría una remota expresión en la afición de Axis Mundi por la vieja y embrionaria Castilla primigenia, el origen de su lengua y su romancero medieval. Es la visión idealizada de aquella arriesgada tierra de frontera, más allá de la Vardulia y la Autrigonia, poblada con hombres libres, asentados en “villas nuevas”, de monasterios con las primeras glosas de un titubeante nuevo idioma en ciernes, de los antiguos “castella” romanos, de sus jueces de Castilla, sus peculiares huestes de caballería villana... Hay quien por esto así le bautizó de “trovador”.
Otro aspecto que sin duda contribuye a reforzar la solidez de sus principios, es la memoria seducida por el recuerdo de un héroe de guerra de otra época, combatiente en los parajes próximos y en paisajes lejanos, un antepasado familiar con el que se intuye un vínculo y compromiso personal, una secreta vocación irredentista por su rehabilitación algún día.
Festonea su perfil propio con un importante componente de fidelidad y unas convicciones religiosas interiorizadas, que por de pronto no se aprecian tan a primera vista en la superficie. Fidelidad que encarna el vestigio metafórico de aquellas chapelas leales que acompañaban a su pretendiente al exilio, con ese romanticismo de ciertas causas desafortunadas, como en los páramos escoceses de Culloden o los prados de la Vendee. O las resonancias litúrgicas de quien siguiendo la otrora vieja costumbre, encomienda su instrumento acompañante ante la imagen venerada de la localidad natal, en privado ritual de reafirmación solemne.
Más no debe deducirse, a pesar de esto, una particular identificación con una determinada época o movimiento, sino la apelación al supremo vínculo fraternal fraguado por los acontecimientos y gentes de las tierras españolas, pasadas y presentes.
Axis Mundi presenta una discografía incipiente, fruto de unos comienzos, como es habitual, restringidos a las audiencias de círculos más próximos, las primeras grabaciones domésticas y las iniciales producciones elementales más o menos rudimentarias. Echando la vista no tan atrás, aunque a algunos nos parezca ya mucho tiempo, habiendo compartido andanzas personales y activismo, sí se advierte sin embargo la evolución en los temas tratados, desde las posiciones más combativas y explícitas de las primeras composiciones, hacia una ampliación de la faceta lírica, cultivando nuevos aspectos donde se han relegado unos temas para incorporar otros, todo ello envuelto en las notas de tonadas tanto de origen propio como extraídas de la influencia de diversos autores, o simplemente melodías populares y de corte tradicional fácilmente reconocibles.
Desde el punto de vista musical, se aprecia, como es lógico, un progresivo perfeccionamiento y complejidad en sus trabajos, a lo que no es ajeno la mayor disponibilidad de medios técnicos en grabaciones y arreglos, con temas moteados con las incorporaciones de colaboraciones y acompañamientos de nuevos instrumentos, que redunda en melodías a su vez más elaboradas.
En sus composiciones rezuma la rebeldía inconformista frente a la losa lapidaria del adoctrinamiento oficial y oficioso. Para el oyente no implicado y lego, es música de cantautor, de voz acompañada por el compás de su guitarra, que puede atisbar las claves del mensaje entre líneas. Otros, los más afines, perciben mensajes de reivindicación, homenaje, tradición, denuncia, romanticismo, memoria... y, como no, con frecuencia incluyendo un retal explícito de corrosivo humor actual, en la cara más divertida de este moderno juglar goliardo, que algún que otro rato de gozo y regocijo nos ha proporcionado a más de uno.
Siempre dispuesto a interpretar una actuación o a amenizar un encuentro de amigos, como cualquier bardo regocijado de disponer de audiencia. Y sin duda disfruta haciéndolo.
Texto extraido de su web








































































